Chipá: para cualquier momento

Para cualquier momento del día, con unos mates, tereré, un té o lo que quieras tomar, un chipá siempre es bienvenido. Son para hacer cantidad porque ni bien salen del horno se acaban en segundos.

Chipá: para cualquier momento - Fécula de Mandioca

Los chipá son unos panes hechos a base de fécula de mandioca (o yuca, son dos formas diferentes en los que se nombra al tubérculo) y con sabor a queso. Son clásicos del Paraguay, pero también muy típicos del noreste de Argentina. Existen muchas variantes a lo largo del continente. Brasil por ejemplo tiene sus Pão de Queijo y Colombia los Pandebono.

La fécula de mandioca o yuca (es lo mismo) es clave en los chipá. Es fácil de encontrar en dietéticas y en varios supermercados también. Puede que la vendan como almidón de mandioca.

Chipá: para cualquier momento - Mandioca o YucaEn caso de que encuentras harina de mandioca, tené en cuenta que la fécula de mandioca tiene aspecto similar al almidón de maíz (Maicena, más popularmente conocido).

El harina de mandioca (muy utilizada en Brasil para la clásica farofa), en realidad es producto generado con otro proceso y una molienda más gruesa y es parecido al semolín, y no te sirve para hacer chipá.

Existen varias premezclas para chipá, pero la realidad es que la fécula de mandioca es más barata y no es difícil de conseguir. Una vez que pruebes hacerlo con la fécula, no vas a preocuparte más por gastar en premezclas.

Algo importante para tener en cuenta es que estos pancitos son sin TACClibres de glúten, por lo que son aptos para celíacos, y además son muy fáciles de digerir por lo que nunca te van a caer pesados.

Vamos a la práctica. Para hacer estos chipá (salen unos cuantos, pero nunca alcanzan) necesitás:

  • Fécula de mandioca 2 tazas
  • Sal fina 1 cucharadita
  • Queso rallado 1 taza
  • Manteca derretida 2 cucharadas
  • Huevos 2 u.
  • Leche 3 cucharadas (más algo extra)

El procedimiento es realmente muy simple y rápido. Antes de comenzar, prendé el horno y luego armá la masa:

  1. En un bowl poné la fécula de mandioca, la sal, las tres cucharadas de leche, la manteca derretida (que no esté muy caliente) y los huevos.
  2. Integrar mezclando hasta formar una masa homogénea. No hace falta que amases porque no hay glúten para desarrollar.
  3. Sumá el queso y si es necesario algo más de leche para que te quede una masa fácil de moldear. Cuando te la pongas en la mano no tiene ni que “derretirse” (agregá más fécula) ni desgranarse (agregá unas gotas extra de leche).
  4. Como no hace falta que descanse, en el momento porcioná la masa en pequeños bollos (más o menos como una pelota de golf) y ubicalos en una placa aceitada o enmantecada.
  5. Hornealos por 15′ aproximadamente (hasta que a penas se comiencen a dorar) en un horno medio (170°-180°).

Y ya los tenés listos para comer. Como son rápidos de hacer, seguro ni bien los saques del horno (mejor momento para comerlos) ya te van a pedir que hagas otra tanda.

Chipá: para cualquier momento

En cuanto al queso, te recomendamos usar una mezcla, mitad y mitad, entre algún queso de pasta dura para rallar que te guste y un queso típico de picadas (tipo Mar del Plata, gruyere, fontina). El de pasta dura, rallalo para que llene de gusto la masa y el otro picalo chiquito para que en el horno se derrita y funda entre la masa.

¿Te gustó esta receta de chipá? Contanos cuando la hagas, cómo te salieron.

Facundo Daniel Tula

Apasionado por la gastronomía. Autor y creador de Diario del Comer. Especialista en marketing digital, comunicación y redes sociales.

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